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viernes, 16 de diciembre de 2011

Jeff Hanneman rompe el silencio

El guitarrista Jeff Hanneman, conocido por ser no sólo guitarrista sino uno de los miembros fundadores de Slayer, ha hablado para la Classic Rock Magazine acerca de la difícil recuperación que vivió tras haber sido sometido a numerosas intervenciones quirúrgicas, esto debido a la fascitis necrotizante que le provocó la mordida de una araña.

Según palabras de Hanneman: "Estaba en la tina de hidromasaje, relajándome y tomando una cerveza, cuando vi la picadura de una araña en el brazo. No le di importancia, pero una hora después empecé a sentirme mal. De camino al hospital vi cómo se estaba corrompiendo la carne, el brazo estaba muy caliente. Fui a Urgencias y gracias a Dios que supieron en el momento de qué se trataba. La enfermera había tratado un caso similar hacía poco. Estuve a una hora de morir.

Increíblemente, el médico era fan de SLAYER. El dijo que primero salvaría mi vida, después el brazo y finalmente mi carrera".


Tras una delicada operación de emergencia en la que le extrajeron el tejido muerto, y con la cual le salvaron exitosamente gran parte de los que son músculos y tendones, pero esta operación le dejó una enorme lesión en el brazo al guitarrista de 47 años. Estuvo internado alrededor de dos meses en el hospital, donde se le praticaron numerosos transplantes de piel y se le estuvieron administrando enormes cantidades de antibióticos con el fin de combatir la infección que le dejó la fascitis necrotizante. Durante ese tiempo fue sustituido en los compromisos de gira que tenía Slayer por Gary Holt de la banda Exodus, pero el 23 de Abril hizo una sorprendente aparición para tocar las dos últimas rolas de la gira las cuales fueron: "South of Heaven" y "Angel of Death".

Pero el tiempo de rehabilitación no fue nada fácil para Hanneman tal y como lo relata: "Tuve que aprender a caminar nuevamente. Los injertos de piel fueron muy dolorosos y todos los músculos y tendones en el brazo estaban muy débiles, aunque estaban bien. Tuve la suerte de que la enfermera y el doctor supieron enseguida lo que me había sucedido, porque las cosas podrían haber sido mucho peor."

A pesar de tan sorprendente episodio en su vida, Hanneman lo toma con humor y agregó: "Es el tipo de cosas con las que se puede escribir una canción. Todo en este año podía salir mal, pero sabes, resultó bien. Satanás me cubría la espalda".

En la foto de arriba se puede apreciar la cicatriz que le dejaron las múltiples cirugías a las que tuvo que ser sometido.

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